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Exposición de Bodegones «Sonata de Estío» de Agustín Hernández en Pedraza

05agoTodo el Día31dicExposición de Bodegones «Sonata de Estío» de Agustín Hernández en Pedraza

Detalles del Evento

Exposición de Bodegones «Sonata de Estío» de Agustín Hernández en Pedraza, la inauguración tiene lugar el viernes 5 de agosto a las 19:30 horas.

Horario de Visita

Viernes de 17:00 a 20:00 horas.

Sábados y Domingos de 12:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 horas.

Más información en el número de teléfono 921 509 960 o en la dirección de correo electrónico: fvp@pedraza.net.

Sobre Sonata de Estío

Siempre ha tenido la fotografía una vocación primera de carácter documental; siempre ha supuesto un intento de captar el momento presente y, por tanto, de recoger los sucesos infinitos que, seleccionados y ordenados con una lógica adecuada, convertimos en Historia, o, al menos, en una historia.

Es imposible escaparse de este impulso narrativo, porque el tiempo es la dimensión que todo lo contiene. Es imposible abstraerse de contemplar una foto sin evocar el momento en que fue realizada, por qué mano y en qué lugar. Hay fotografías que se hacen con la pretensión de marcar un hito histórico importante, hasta el punto que su poder de información puede ser abrumador; tanto que explican hechos que afectan a generaciones, como la placa de cultivo del hongo penicillium, que llamó la atención del doctor Fleming, o el incendio en 1933 del Reichstag alemán.

Pero hay fotos de pretensión más modesta, incursas inevitablemente en el momento cotidiano en que vivimos, como tantas que circulan a millones cada día, informan de nuestra intimidad y, pocos años después de realizadas, nos provocan una pequeña conmoción. Quizá esa sea la razón por la que en paredes, mesas, estanterías, nos rodeemos de fotos que atañen a nuestro espacio íntimo y lo vivifican.

Las fotografías que muestro aquí, estos bodegones, surgen de una lucha personal contra el tiempo, o mejor dicho, de los estragos que muestra, pues inexorablemente casi cualquier otra fotografía evoluciona en sentido inverso a esa intangible dimensión que inevitablemente nos envejece. Y no, no es que cualquier tiempo pasado sea siempre mejor, es que los recuerdos aportan melancolía. La anécdota, la justificación, es simple: quería algo propio que adornara las paredes de mi casa y que no mostrara la transformación de los rostros y de las situaciones vividas. No he podido nunca abstraerme a esa odiosa comparación que va del recuerdo al tiempo presente (a modo de ejemplo: quizás solo por las mañanas, cegado por el sueño y la preocupación por las tareas pendientes, puedo pasar ante el espejo sin verme). Pero los rostros queridos cambian, se alejan de su antigua forma, a la que es tan fácil acomodarse1. Hasta los paisajes, urbanos o naturales, envejecen fuera del marco. Y no me gusta verlo. Prefiero mantener una desmemoria selectiva.

La fotografía contiene, casi siempre y según el género, una pequeña dosis de pesadumbre.

Y con todo, si miro un bodegón pintado, o fotografiado, mío o de cualquier otro, inmediatamente me asalta la duda sobre a quién se debe y cuándo fue realizado, quiénes siguieron su huella. Es la natural inclinación a un criterio cronológico; imposible sustraerse a esa forma de pensar.

Pero hay una dimensión placentera en la visión de unas frutas, flores y de todos los objetos que suelen incorporarse en este tipo de representaciones. El bodegón es un género poco usual; no tiene la capacidad de evocación del rostro o de un paisaje, con o sin figura humana. Un bodegón es otra cosa; su capacidad de evocación es más limitada. Los vemos en las ruinas de Pompeya y en la pintura de cualquier siglo. Incluso llega a sustituir a la pintura religiosa cuando el bodegón se carga de símbolos o adopta el género vánitas.

Sin haberlo buscado, muchas de estas fotografías parecen inspiradas en las pinturas del barroco español por el uso de luces y sombras, tan teatrales y próximas a los efectos del claroscuro, como por una sobriedad expositiva contigua a la pobreza. Son incluso más austeras que la mayoría de los bodegones de esa época, al no estar al alcance de mi mano la cerámica o los ornamentos exquisitos que usaban los pintores del diecisiete…, o por no disfrutar de su destreza e imaginación. Seguramente la forma de mirar del tenebrismo me ha influido; son poderosas referencias a las que es imposible sustraerse, aunque no sea para imitarlas y seguir su estela, sino para su contrario, para desligarse de ellas.

No hay preciosismo. Estos bodegones son sencillos, con pocos elementos y, estos, poco llamativos. No hay retórica en estas fotos. Ni exotismo. La cámara ofrece exactitud al concepto representado: formas, colores y texturas fieles. Pero en ocasiones, la disposición de los objetos, los distintos volúmenes y colores que ocupan el espacio sin una finalidad práctica, conectan estos bodegones con algo de lo que hemos llamado abstracción. Y apartándonos de la pintura y la fotografía, conectan casi siempre, con esa construcción mental que tenemos del pasado, de los objetos inaugurales y cotidianos de nuestra niñez, o de la de este fotógrafo al menos.

Son frutas maduras, de las llamadas de destrío, algunas ya viejas, irregulares y de texturas pronunciadas. Pertenecen a mi espacio íntimo, vienen de mi infancia y juventud, y afortunadamente, cuando invoco ese tiempo, casi mágicamente, puedo revivirlo en estas simplicísimas instalaciones que gracias a la tecnología pueden ser reproducidas para otras miradas.

Es un modo de recuperar un tiempo no mancillado.

Sobre Agustín Hernández

Ha realizado como fotógrafo una labor extensa y variada, destacando en los últimos 10 años los siguientes:

  • Exposición con bodegones Sonata de Otoño. Castillo de Peñafiel. Diputación de Valladolid. Diciembre/Enero, 2012/2013.
    Patrocinado por la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León, ha llevado a cabo exposiciones itinerantes en esta comunidad y en salas de esta institución, siendo las más relevantes las de Palencia, Valladolid y Burgos, con dos proyectos, uno de ellos, Retratos de la fragilidad, en los años 2013 – 2015
  • Fruto de esta exposición, de igual título, patrocinado por Telefónica y la Consejería de Cultura de Castilla y León. 2014.
  • Retratos de la fragilidad se llevó a la Sede Miguel Hernández de la Universidad de Alicante en 2015.
  • También con el patrocinio de la Consejería de Cultura y en sus salas provinciales expuso Vivir las Palabras mostrando los programas de lectura llevados a cabo por bibliotecas públicas, asociaciones y centros públicos de formación, en Castilla y León y Comunitat Valenciana; con exposiciones entre 2017 y 2019 en salas dependientes de la Consejería de Cultura de Castilla y León en las provincias anteriormente citadas, en la Sede Miguel Hernández de la Universidad de Alicante, en la Biblioteca Pública Virgen del Remedio del Ayuntamiento de Alicante y en la Biblioteca Pública de Monóvar.
  • En Retratos sonoros que se expuso en la Biblioteca Pública de Palencia en 2014, se muestra la convivencia musical de niños del Conservatorio Profesional de Música de Palencia con personas con discapacidad.
  • Fotógrafo invitado en las cinco ediciones del «Maratón audiovisual» de Valladolid, mediante exposición y vídeo entre 2013 y 2018.
  • Exposición Bodegones. Galería Elena Gallego. Madrid. 2018.
  • Exposición (colectiva): Naranjas y otras hierbas. Galería Abartium. Vich. Febrero 2021.
  • Exposición (colectiva) Sobre manzanas y peras. Galería Abartium-Diputación de Barcelona. Castillo de Montesquiu, Barcelona. Febrero 2021.
  • Publicación del libro La mirada desnuda, con 65 retratos, acompañados de sendas reflexiones, sobre consecuencias, coincidencias y divergencias entre quienes soportan, o no, una minusvalía. Ed. Maxtor, octubre 2021.
  • Exposición La mirada desnuda. Biblioteca Pública de Palencia. Diciembre 2021.

Colabora fotográficamente de modo habitual con la Ganadería de toros de lidia El Pilar S. L. Fruto de esta cercanía con las dehesas salmantinas se han utilizado sus fotografías en el stand de la Diputación de Salamanca de la Feria INTUR en 2017, 2018 y 2019 y en FITUR 2018.

Ha compuesto calendarios y carteles para la Universidad de Valladolid, centros de personas con discapacidad en Palencia y de formación de adultos en Alicante.

Sus fotografías ilustran algunas páginas del libro de arte e historia “Toledo Cathedral” de Tom Nickson (2017) y algunas publicaciones de la Hispanic Research Journal.

Web: https://agustin-hernandez.myportfolio.com/

Hora

Agosto 5 (Viernes) - Diciembre 31 (Sábado )

Localización

Pedraza

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